lunes, 11 de mayo de 2009

Sobre los hijos

Supongo que varios de los que lean esto no tienen hijos pero de todos modos quiero compartir este artículo. Últimamente he estado pensando mucho en la familia, entre reuniones familiares por el encierro de la influenza y el día de las madres, pues uno tenía mucho tiempo para pensar. En una de tantas reuniones estabamos comentando sobre la hija de un conocido y en cierto momento una amiga concluyó "al criarla así, le están haciendo mucho daño a esa niña". Al escuchar esto comenté "todos les hacemos daño a nuestros hijos al criarlos". Por supuesto, el comentario levantó miras suspicaces hacia mi persona, pero estoy acostumbrada, eso sucede con la mayoría de mis comentarios.

Total, que esa conversación me hizo pensar que esa es una verdad que no podemos evitar, todos le hacemos o le haremos daño a nuestros hijos al criarlos. Y eso incluye daño físico y psicológico, y que conste que no hablo de que los maltratamos, sino que todos vamos a cometer mil errores. Para empezar, el típico que se te cae el bebé de la cama. A todos se nos ha caído un bebé de la cama, yo creo que incluso a la Virgen María se le cayó Jesús de la cama aunque el evangelio omita tan embarazoso detalle.

En lo psicológico es aún peor, cada vez que los regañamos o los ignoramos por estar ocupados en otra cosa no podemos evitar pensar si les estamos causando algún serio trauma. Luego cada vez que encendemos la tele o escuchamos el radio oímos una infinidad de consejos de pseudo terapeutas familiares que nos explican confusas reglas para criar hombres y mujeres de bien. De verdad, si tienes hijos, lo peor que puedes hacer es ver o escuchar esas cosas, lo más seguro es que lo que digan sea todo lo contrario a lo que tú haces así que nada más te vas a sentir culpable el resto del día.

Sucede que no sólo la salud mental de nuestros hijos está en riesgo, también está la salud mental de los padres. El sentimiento de culpa que se puede llegar a acumular es mucho porque nunca se puede saber si lo que estas haciendo está bien. No es como que corregir a nuestros hijos sea un examen y al terminar baje Dios y nos diga cuál fue nuestra calificación y nos dé el manual para que a la próxima pasemos la prueba. Usualmente en las cosas de la vida hay un resultado que te indica si lo hiciste bien, si es un negocio pues ganas dinero, si es en la escuela apruebas y así, pero el tener hijos es algo en lo que siempre vas a ciegas y seguiras a ciegas toda la vida con la esperanza que al final tus hijos te aprecien lo suficiente como para visitarte cuando estes viejo.

En mi opinión como ya dije no importa cuánto lo quieras evitar, cuánto te prepares, cuanto leas o te asesores, por más que vayas a cuanta escuela de padres te encuentres, siempre, siempre, vas a hacerle algo de daño a tus hijos. Así que resignate, tus papás tampoco fueron perfectos y tú sobreviviste y te educaste, digo, mínimo sabes leer. Así que es mejor que disfrutes ser padre o madre y te quites de encima el estrés de la perfección. Para aquellos que tengan hijos mucho ánimo y que sigan disfrutando esta inescrutable, ingrata y maravillosa aventura de ser padres. Para aquellos que aún no los tienen, creanme que deberían animarse porque esto de echar a perder pequeños seres humanos vale muchísimo la pena.

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