martes, 4 de mayo de 2010

Sobre lo normal

No soy muy normal. Yo lo sé, mis dos lectores que sí me conocen están pensando que eso no es ninguna novedad, incluso para mí no es un gran descubrimiento personal, lo he sabido siempre. La gente a mi alrededor me dice usualmente que no soy muy normal o de plano esperan a que termine de hablar y luego me dicen que estoy loca. Incluso mi madre ha llegado a la misma conclusión recientemente. Aunque no lo crean, esto me preocupó un poco, he pensado que esto de no ser normal igual y es un problema. Así que decidí que tenía que cambiar y tratar de ser normal.

Sin embargo, resulta que la solución a mi problema no es tan sencilla como parece. Me puse a analizar qué es lo que significa ser normal y en realidad tras largas horas de meditación no fui capaz de encontrar una respuesta satisfactoria. Entonces decidí que tal vez era una buena idea preguntar a los demás qué era ser normal. Obviamente lo único que obtuve fue un montón de sermones mareadores acerca de la relatividad de lo normal y sobre si depende de la cultura, y otras cosas igualmente aburridas. Entonces, pensé (sí, pienso, tal vez no de una manera muy normal, pero pienso, o más bien divago) que tal vez un enfoque más útil sería tratar de ver qué era lo anormal sobre mi persona y cambiar esos detalles en particular.

Para mi sorpresa ninguna de las personas que diagnosticaron mi anormalidad pudieron darme una relación detallada de los sintomas observados. Algunos dijeron que me pasaba de sincera, otros me dijeron que mis prioridades eran raras, otros me dijeron que era por mi oscuro sentido del humor. La lista podría seguir ya que no obtuve conclusiones muy claras. Por tanto, no me resulta posible eliminar mi problema si en realidad no puedo determinar cuál es el problema.

Creo que todos usamos el concepto de normalidad en las personas de manera demasiado ligera. Yo me incluyo entre lo que a veces dicen que alguien no es muy normal. Así que he terminado por considerar que lo único normal es que cada quien decida lo que es normal y como mi anormalidad no parece hacerle demasiado daño a nadie (bueno, tendre que preguntarle a mis hijos en unos años), pues he decidido que voy a renunciar a mi propósito de cambiar ya que es sabido que no es posible solucionar un problema que no puede ser definido.

Espero que todos tengan una muy anormal vida y prometo escribir más seguido.

1 comentario:

  1. La anormalidad es relativa en las personas, los tiempos están cambiando y en realidad lo que se crítica es la perdida de la convencionalidad de las acciones y la forma de pensar de las personas, sin embargo creo que es un cambio inevitable y a veces necesario si una de las metas a lograr es la verdadera libertad de pensamiento y alcanzar el "Vive y deja vivir". En mi humilde opinión, creo que mantener una conversaión con usted es algo que vale mucho la pena, desde un punto de vista de aprendizaje como de entretenimiento. Ojala y en verdad no pierda su escencia que la caracteriza. Saludos.

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