Seamos sinceros. Somos unos inútiles. Supongo que ahora mis atentos y escasos lectores están pensando: "inútil lo serás tú". Sin embargo, esto no elimina lo irrefutable de mi razonamiento. Dejenme explicarme. Con el paso de los años, todos los ciudadanos "civilizados" del planeta nos volvemos cada más incapaces de sobrevivir.
Imaginen que un buen día terminan tipo Lost (pero sin las payasadas metafísicas) en una isla desierta sin la menor tecnología. Ahora sean honestos, ¿serían capaces de encontrar su propia comida? ¿sabrían encender fuego para calentarse? ¿podrían construir refugio con herramientas elementales?. Yo la verdad creo que lo más útil que podría hacer es no oponer resistencia a las bestias locales que quisieran comerme y sentirme feliz de haber colaborado en el increíble ciclo de la vida.
Así que ahora imaginen que ustedes y yo somos los únicos sobrevivientes de una catástrofe que destruye toda tecnología. Definitivamente la humanidad volvería a la era de las cavernas (claro si no sobreviven bestias que nos devoren a todos). No sabríamos ni cómo hacer electricidad, construir casas, fundir metales ni ninguna otra cosas útil sin herramientas a la mano. Somos unos inútiles por más que queramos imaginarnos como el yanqui en la corte del Rey Arturo trayendo la iluminación en la Edad Media (supongo que el ejemplo no sirve si no han leído el libro, leanlo es muy bueno, no vean las adaptaciones de cine que son malísimas).
Y ustedes se preguntarán (si es que no han dejado aún de leer), ¿a qué viene tan deprimente reflexión?. Pues resulta que se deriva de observar diariamente a los alumnos universitarios a los que doy clase. Yo no soy mucho mayor que ellos (unos 12 años, más o menos) pero aún así noto grandes diferencias. Digamos que si yo soy una inútil en el sentido anteriormente descrito, la nueva generación lo es aún más. Sin una computadora e internet no son nada. No saben leer correctamente, no escriben correctamente (usan tantas contracciones que podrían escribir todo este artículo en un mensajito de texto) y no tienen ni idea de cómo hacer cuentas sin una calculadora. No tratan de aprender nada de cultura general porque para ellos no tiene sentido llenar las neuronas de información si la pueden conseguir en wikipedia. Ya sé que sueno como una viejita amargada ( y la neta amargada sí soy, pero no viejita). Sin embargo, todo el asunto que hace darme cuenta que si de veras un buen día alguien destruye algunos de los 5 servidores que hacen que funcione internet, vamos a revivir El Señor de la Moscas.
En fin, de cualquier manera queda esperanza. La verdad es que creo que quedan un par de personas por ahí que son rescatables así que tal vez la humanidad no esté condenada. Bastaría que en caso de un serio desastre no se cometa la idiotez de rescatarme a mí, ¿no creen?
Un saludo a todos, y una disculpa por no escribir en tanto tiempo. Alex: Ya no me regañes!
viernes, 4 de diciembre de 2009
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