jueves, 4 de junio de 2009

Sobre la poesía

Yo no leo poesía. No sabía por qué. Hay algún poema por ahí que me gusta y de hecho fui campeona con el grupo de poesía coral en secundaria, pero no me gusta sentarme a leer un libro de poesía. Hace días un amigo me dijo que hago mal, que debería de leer poesía y me comentó que leer cierto libro le había cambiado la vida.

Realmente no necesito que un libro de poesía me cambie la vida. El mundo es tan poético que no es necesario leer la belleza en papel, basta con observar bien a nuestro alrededor. Esto tal vez les sonara muy cursi para mis estándares, pero es que vivir con niños te hacen darte cuenta de estas cosas. Ayer estaba conduciendo con mi hija en el asiento trasero cuando la vi por el retrovisor que se movía ritmicamente de un lado a otro. Era un día con viento y pasábamos por una avenida con delgados pinos a ambos lados. Le pregunté "¿qué haces?" y ella me contestó: "Estoy bailando con los árboles". ¿Existe una imagen literaria más linda?. Y eso no para ahí, hace ya un tiempo me comentó que le gustaban mucho las nubes porque son los dibujos que hace Dios y le quedan muy lindos.

Apenas esta mañana me dijo que quería quedarse un ratito parada en el sol antes de ir a la escuela porque aún no terminaba de darle los buenos días. Así que ahora sé la razón por la que no leo poesía, porque mi hija la lee para mí. Con todo respeto para los amantes de Neruda y Sabines, creo que seguire leyendo libros de prosa por un tiempo.

Dedicado a Daniel Marcelo con una amplia felicitación por su bebito.